
En una de sus últimas conferencias Aldous Huxley dijo que el “soma” transformaría al humano. Sin dudas, las campanadas ya dieron las 11 pm. Me atrevo a decir que a veces pienso que lo mejor que me puede pasar es que mis párpados se cierren como persianas de un negocio que volteó su cartel “Cerrado” en la puerta colgado, como elCristo Copto, porque los utopistas de la cúspide están muy entusiasmados cuadrando apuestas y triangulandomillones en dólares de los jugadores de fútbol. “Mi nunca negada habilidad de cocinero de remedios, funcionó rápidamente e inventé el tónico ya mencionado. Su eficacia es prodigiosa. Cuatro cucharadas diarias bastaron para transformar, en pocas semanas, a Margarita…” Adolfo Bioy Casares, “El poder de la farmacopea”.
En la película “La apuesta final” con Kim Basinger que actúa de escritora que perdió la inspiración por el vicio de las apuestas arruinando su vida, su matrimonio, descuidando a su hija; y Danny Devito que interpreta a unmago en decadencia, “Abraham, El Mago”. Uno de los matones de los “prestamistas ilegales”, en diálogo con su compañero angustiado por la culpa de apretar a deudores y pretendiendo apartarse del negocio sucio, dice que los políticos y los millonarios les quitan millones a las buenaspersonas y se esconden detrás de las Leyes, y que no es más malo ser un “matón de ilegalidades” que esos millonarios o los gobiernos. El final de la película, que puede verse en youtube, en un balcón que da al mar es de una genialidad que debería enseñarse en los colegios. Como un solo ejemplo, mencionaré la novela “El jugador” de Fiodor Dostoievski, quien escribió páginas y páginas sobre el crimen y la libertad individual como la base del Mal y del Bien. El Mal, los Malvados Imperceptibles, los Demonios, los Seres Incorpóreos que no vemos con nuestros ojos pero que ahí andan cerca de nuestros oídos susurrando palabras de desaliento, sólo pueden asustarnos, pero jamás dañarnos: el daño es auto infligido. Ni qué decir cuando vemos una sombra y no sabemos qué fue, y al final del día quedamos agotado viendo la pantalla, estresado y confundido.
El músico Charly García escribió: “Si yo fuera otro ser, no lo podría entender, pero es tan difícil ver si algo controla tu ser”. ¿Cuándo los políticos dijeron una sola verdad? ¿Cuándo los millonarios demostraron tener un buen corazón? Una parte de aquellas fuerzas dicen querer el Bien pero siempre practican el Mal. O al revés, que es lo mismo para ellos, porque toda religión es un acto político y toda política esconde una devoción en este arbolario o heliógrafo o esfera de cristal Persa en que vivimos, como fue el escándalo del Manuscrito de Nag Hammadi.
Diego Mendoza, Arribeños, abril 2026



